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sábado, 14 de julio de 2012

Eco



“...nada hay más fugaz que la forma exterior, que se marchita y se altera como las flores del campo cuando llega el otoño”.

Boecio, citado por Umberto Eco en El Nombre de la Rosa, Barcelona: Editorial Lumen, 4ª Ed., 1992:21

sábado, 30 de junio de 2012

Vasija de barro

Yo quiero que a mi me entierren
Como a mis antepasados,
En el vientre oscuro y fresco
De una vasija de barro
Cuando la vida se pierda
Tras una cortina de años,
Vivirán a flor de tiempos
Amores y desengaños.
Arcilla cocida y dura,
Alma de verdes collados,
Barro y sangre de mis hombres,
Sol de mis antepasados.
De ti nací y a ti vuelvo,
Arcilla vaso de barro,
Con mi muerte vuelvo a ti,
A tu polvo enamorado.

Gonzalo Benítez

sábado, 23 de junio de 2012

Sobre de manila IV

COPA CON ALAS

Una copa con ala, ¿quién la ha visto
antes que yo? Yo ayer la vi. Subía
con lenta majestad, como quien vierte
óleo sagrado; y a sus dulces bordes
mis regalados labios apretaba.
Ni una gota siquiera, ni una gota
del bálsamo perdí que hubo en tu beso!


Tu cabeza de negra cabellera
¿te acuerdas? con mi mano requería,
porque de mí tus labios generosos
no se apartaran. Blanca como el beso
que a ti me transfundía, era la suave
atmósfera en redor; la vida entera
sentí que a mí abrazándote, abrazaba!
Perdí el mundo de vista, y sus ruidos
y su envidiosa y bárbara batalla!
Una copa en los aires ascendía
y yo, en brazos no vistos reclinado
tras ella, asido de sus dulces bordes,
por el espacio azul me remontaba!

Oh, amor, oh inmenso, oh acabado artista!
En rueda o riel funde el herrero el hierro;
una flor o mujer o águila o ángel
en oro o plata el joyador cincela;
tú solo, sólo tú, sabes el modo
de reducir el Universo a un beso!


José Martí

miércoles, 20 de junio de 2012

Lo que siento por ti

Lo que siento por ti es tan difícil.
No es de rosas abriéndose en el aire,
es de rosas abriéndose en el agua.

Lo que siento por ti. Esto que rueda
o se quiebra con tantos gestos tuyos
o que con tus palabras despedazas
y que luego incorporas en un gesto
y me invade en las horas amarillas
y me deja una dulce sed doblada.


Lo que siento por ti, tan doloroso
como pobre luz de las estrellas
que llega dolorida y fatigada.

Lo que siento por ti, y que sin embargo
anda tanto que a veces no te llega.

Idea Vilariño

domingo, 3 de junio de 2012

Sobre de manila VIII

PRIMAVERA CELOSA

Me cogiste el corazón,
y hoy precipitas su vuelo
con un abril de pasión
y con un mayo de celo.

Vehementes frentes tremendas
de toros de amor vehementes
a volcanes me encomiendas
y me arrojas a torrentes.

Sobre de manila VII

CANCION DEL ESPOSO SOLDADO

He poblado tu vientre de amor y sementera
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.

Morena de altas torres, alta luz y altos ojos,
esposa de mi piel, gran trago de mi vida,
tus pechos locos crecen hacia mí dando saltos
de cierva concebida.

viernes, 6 de abril de 2012

Sobre de manila VI

















Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.

Pena con pena y pena desayuno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.

Cardos, penas, me ponen su corona,
cardos, penas, me azuzan sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.

No podrá con la pena mi persona
circundada de penas y de cardos…
¡Cuánto penar para morirse uno!

Miguel Hernández

jueves, 9 de febrero de 2012

Si

Si logras conservar intacta tu firmeza cuando a tu lado otros vacilan y tachan tu entereza.

Si a pesar de las dudas mantienes tus creencias sin que te debiliten extrañas sugerencias.

Si puedes esperar, inmune a la fatiga, fiel a la verdad y reacio a la mentira.

Si el odio de los otros te deja indiferente, sin creerte por ello muy sabio o muy valiente.

Si sueñas, sin por ello rendirte al ensueño, si piensas, mas de tus pensamientos sigues dueño.

Si triunfos o derrotas no menguan tus ardores y por igual los tratas como a dos impostores.

Si soportas oír tu verdad deformada y cual trampa de necios por malvados usada.

Si ves hecho trizas de tu vida el ideal y con gastadas herramientas recomienzas igual.

Si toda la victoria en años conquistada te atreves a arriesgar en una sola jugada y aún perdiendo, sin queja ni tristeza, con nuevos bríos reiniciar puedes tu empresa.

Si entregado a la lucha con nervio y corazón, aún desfallecido, persistes en tu acción y extraes energías, cansado y vacilante, de tu heroica voluntad que te ordena: ¡Adelante! Si a multitudes te acercas sin perder tu virtud y con reyes alternas sin cambiar de actitud.

Si no logran turbarte ni amigo ni enemigo, pero en justa medida contar pueden contigo.

Si alcanzas a llenar el minuto sereno con sesenta segundos de un esfuerzo supremo, todo lo del mundo en tus manos tendrás, y, sobre todo, hijo mío, ¡un HOMBRE tú serás!

Rudyard Kipling

sábado, 4 de febrero de 2012

Sobre de manila V

Una querencia tengo por tu acento,
una apetencia por tu compañía
y una dolencia de melancolía
por la ausencia del aire de tu viento.

Paciencia necesita mi tormento,
urgencia de tu amor y galanía,
clemencia de tu voz la tuya mía
y asistencia el estado en que lo cuento.
¡Ay querencia, dolencia y apetencia!:
me falta el aire tuyo, mi sustento,
y no sé respirar, y me desmayo.

Que venga Dios, que venga de su ausencia
a serenar la sien del pensamiento
que me mata con un eterno rayo.

Miguel Hernández

martes, 24 de enero de 2012

Sobre de manila con poemas III

VIENES A MÍ…


Vienes a mí, te acercas y te anuncias
con tan leve rumor, que mi reposo
no turbas, y es un canto milagroso
cada una de las frases que pronuncias.



Vienes a mí, no tiemblas, no vacilas,
y hay al mirarnos atracción tan fuerte,
que lo olvidamos todo, vida y muerte,
suspensos en la luz de tus pupilas.



Y mi vida penetras y te siento
tan cerca de mi propio pensamiento
y hay en la posesión tan honda calma;



que interrogo al misterio en que me abismo
si somos dos reflejos de un ser mismo,
la doble encarnación de una sola alma.


Enrique González Martínez

viernes, 30 de diciembre de 2011

Sobre manila con poemas II

YO NO QUIERO MAS LUZ
QUE TU CUERPO ANTE EL MIO



Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.



¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.



No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.



Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.



Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.



Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche, para siempre es de día.



Miguel Hernández

jueves, 22 de diciembre de 2011

Sobre manila con poemas I

Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme a la tierra
que yo te escribiré.


 



MADRIGAL

Tu vientre sabe más que tu cabeza
y tanto como tus muslos.
Esa es la fuerte gracia negra
de tu cuerpo desnudo.
Signo de selva el tuyo,
con tus collares rojos,
tus brazaletes de oro curvo,
y ese caimán oscuro
nadando en el Zambeze de tus ojos.

Nicolás Guillén

MIA

Mía: así te llamas.
¿Qué más armonía?
Mía: luz del día;
mía: rosas, llamas.

¡Qué aroma derramas
en el alma mía
si sé que me amas!
¡Oh Mía! ¡Oh Mía!

Tu sexo fundiste
con el sexo fuerte,
fundiendo dos bronces.

Yo triste, tú triste…
¿No has de ser entonces
mía hasta la muerte?

Rubén Darío