Llegamos allí en la Semana de Primavera de 1952. Un campamento para cuatro: Iglesias, Simeone y su hermano menor y yo. Fuimos a la barra de Valizas por consejo del hermano mayor de Iglesias que ya había estado. Dio todas las instrucciones.
Llegamos en ómnibus desde Montevideo y nos bajamos en la ruta, pasando el puente de madera.
Había algunas personas a la izquierda, en la costa del arroyo, pescadores.
Sabíamos que teníamos que caminar cerca de 10 kilómetros hasta llegar, a campo traviesa, hasta el mar. Cargamos las mochilas, 20 kilos por cabeza, nos sacamos los pantalones largos o los arrollamos; championes y medias de lana.
Allá fuimos.